Jet lag: 7 consejos para adaptarte antes al cambio de horario
El jet lag aparece cuando cruzas varios husos horarios y tu reloj interno sigue en la hora de origen. Da sueño a deshoras, despertares en mitad de la noche, cansancio y, a veces, molestias digestivas. Suele ser más intenso al viajar hacia el este y tarda más en pasar cuantos más husos cruzas.
Antes del viaje
1. Adelanta el cambio unos días. Si viajas hacia el este, acuéstate y levántate una hora antes cada día durante los dos o tres días previos. Hacia el oeste, una hora más tarde.
2. Sal descansado. Empezar el viaje con sueño acumulado hace que el jet lag se note más.
Durante el vuelo
3. Vive ya en la hora de destino. Cambia el reloj al embarcar. Si allí es de noche, intenta dormir con tapones y antifaz; si es de día, mantente despierto.
4. Bebe agua y modera el alcohol y el café. El aire de cabina es muy seco: la humedad suele estar por debajo del 20 %.
Al llegar
5. Luz natural. Es lo que más ayuda a reajustar el reloj interno. Sal a la calle por la mañana si has viajado hacia el este, y por la tarde si has viajado hacia el oeste.
6. Come y acuéstate en el horario local. Si necesitas una siesta, que sea corta (20-30 minutos) y no a última hora de la tarde.
7. Melatonina, bien tomada. La melatonina contribuye a aliviar la sensación subjetiva de desfase horario (jet lag). El efecto se obtiene tomando al menos 0,5 mg cerca de la hora de acostarse el primer día del viaje y los primeros días después de llegar al destino. Es un complemento alimenticio: no sustituye a una dieta variada y equilibrada ni a un estilo de vida saludable. Si estás embarazada, das el pecho, tomas medicación o tienes dudas, pregunta antes en la farmacia.
¿Y la piel?
Después de un vuelo largo es normal notar la piel tirante y los ojos secos. Hidrata antes de embarcar, lleva una bruma facial en formato viaje y vuela con poco maquillaje.